
Me he venido a vivir tres mesecitos (y medio) a Perpiñán y, a causa de ello, he comenzado este blag.
He confesado algunas cosas vergonzantes y otras menos, como que soy un hombre de Macintosh.
Hemos hablado de leones y templarios, de cómo funciona el mecanismo de relojería de Dios y de cómo no... os he facilitado un curso de choque de Francés y nos hemos despedido del padre del pato (del que molaba, no el de la peli...).
Nos hemos maravillado con los pequeños milagros termodinámicos que somos nosotros mismos, así como con mis ignotos poderes de observación... (y en más de una ocasión, me temo... que me tapiaron una puerta y ni me enteré, por Diox...)
Por último, esta tarde vienen a visitarme, con lo que cerramos el mes de una forma redonda :)
Gracias a todos por estar ahí, sobre todo a mis tres incansables posteadoras: Miriam, Marta y Ana.
Shalom, namasté y nos vemos el mes que viene, con más ciencia extraña, más batallitas desde el exilio y más frikadas en general... y, sobre todo, espero que con menos falta de sueño (¡yawn!)...

















